ALCOHOL
¿Elixir de los dioses o cáliz de amargura?

 

Etimológicamente del árabe al-kuhl= el colirio. Desde que se descubrió el proceso de fermentación de ciertos líquidos azucarados procedentes de algunos granos y frutos, comienza el consumo de esta bebida, sus efectos embriagantes fueron utilizados como vínculo litúrgico por egipcios, romanos, griegos y hebreos. Otro indicador de lo arraigado que está esta sustancia lo vemos en el culto que las culturas griega y romana ofrecían a sus respectivos dioses del vino, Dionisio y Baco, el culto dionisiaco era uno de los más importantes en la antigua Grecia, y en la cultura latina este Dios adoptó el nombre de Baco.

La utilización de bebidas alcohólicas como medio para alcanzar la divinidad trascendiendo lo humano, es la versión mediterránea de la comunicación con los dioses que han tenido otras culturas a través de otras drogas. La expansión del Imperio Romano contribuyó a la introducción de la vid y de los procesos de fermentación en todos los territorios dominados. Parece ser que fueron los árabes los que descubrieron el proceso de destilación entre los siglos VIII y IX, con lo que se consiguió aumentar el grado alcohólico de las bebidas fermentadas. Lentamente, en diferentes puntos de Europa, generalmente en Monasterios, se van elaborando los primeros licores destilados que alcanzan fama y relevancia, algunos de los cuales han llegado hasta nosotros como cognac, benedictine, chartruse. Luego la técnica llegaría a Irlanda y Escocia, en este último país en el siglo XV comienza a elaborarse un aguardiente de cebada llamado visge beatha (agua de la vida en gaélico escocés) que es lo que en inglés se denominó whisky. En el intertanto la industria cervecera comenzaba a cimentarse entre los siglos XIII y XV en la abadía benedictina de Sankt Gallen, en suiza.

Dos acontecimientos importantes para la difusión de las bebidas alcohólicas tienen lugar en el siglo XVII:

Primero: el monje benedictino dom Pierre Pérignon (1638-1715) modifica y perfecciona la técnica de elaboración y fermentación del vino, dando como resultado lo que hoy conocemos como champán.

Segundo: los comerciantes y propietarios agrarios españoles y portugueses comienzan la exportación y plantación masiva de caña de azucar en las Antillas y Brasil, con lo que se desarrolló la producción y difusión del ron.

La investigación científica de Louis Pasteur (1822-1895) permitió un mejor conocimiento de los procesos de fermentación y destilación lo que contribuyó a la industrialización, mejoramiento y abaratamiento del alcohol. Todo esto contribuyó al mayor consumo de

bebidas alcohólicas. Así, nos encontramos hoy en día invadidos mundialmente por esta droga legal, que cada día tomó más espacio en la sociedad del siglo XX y lamentablemente inicia con fuerzas renovadas nuestro siglo XXI.

Luego de esta breve reseña por los siglos, debemos preguntarnos, dejando de lado el romanticismo de la historia, ¿Como nos encontramos nosotros los chilenos en este inicio de siglo con relación al alcohol?, bueno, este es un tema preocupante si consideramos que en nuestro país la edad de inicio de consumo en su percentil cinco es de 10 años, también es importante señalar que cada día es más creciente el consumo de mujeres jóvenes. Pero cuando el producto en cuestión tiene mucho más de 5.000 años de existencia y de repente nos damos cuenta que nos está perjudicando tanto, y que incluso es capaz de terminar con nuestras vidas y las de los que nos rodean, al punto que entre el alcohol y el tabaco se registran más muertes en el mundo por su consumo que el que provocan todas las otras drogas juntas, nos preguntamos ¿Qué hace que sea tan difícil terminar con él? ¿La costumbre? ¿La necesidad de consumirlo por encima de los prejuicios que representa? ¿El placer que nos provoca el riesgo? ¿O simplemente el placer de consumirlo?. Resulta paradojal que después de 5.000 años de convivencia nos encontremos tratando de advertir a nuestros hijos sobre el peligro que esta bebida representa, los dejamos consumirla pero le advertimos que no se puede abusar de ella y nos empeñamos en esto, desde nuestra posición de consumidores de alcohol, sin renunciar a él, y sin salir del triste pero cierto dicho de "Haz lo que yo te diga, pero no lo que yo hago", desde la base un mensaje contradictorio.

Luego los especialistas pensamos que el deporte es excelente para prevenir el consumo y "decepción, gran decepción" llegamos tarde, nos encontramos que los principales equipos de futbol, que es el gran deporte masivo de nuestra sociedad, están auspiciado por bebidas alcohólicas y que el dinero que estas empresas gastan en un año en publicidad sería suficiente para rehabilitar a todos los adictos de nuestro país, grandes paradojas de nuestra época. Felices quedamos cuando leemos, en una revista especializada, que las exportaciones de vino el año pasado aumentaron a 503 millones de dólares, y que los mayores importadores de este producto resultaron ser los asiáticos, a mi me parece curioso con la llamada "Crisis Asiática" pienso que los orientales aumentaron su consumo de este producto como resultado justamente de la crisis, recordemos que el alcohol es un depresor del sistema nervioso central por lo tanto nos "ayuda" a anestesiar también las crisis.

Preocupémonos, el consumo de alcohol en nuestro país es alarmante, más aun, como país hemos perdido el control del consumo de nuestros jóvenes, ¿Que nos ha pasado?, si un adolescente quiere ir a una discoteca está obligado a salir de su casa después de la media noche porque antes "no pasa nada", con el sacrificio que hacemos para tratar de dar lo mejor a nuestros hijos terminamos a los 14 o 15 años exponiéndolos a los riesgos que acompaña "el carrete nocturno", y lo peor de todo es que no hacemos nada, y quién se anima a hacer algo es más cuestionado que apoyado, tenemos el caso de Enrique Evans con su propuesta "Más temprano mejor", a la cual yo adhiero, y que siendo una excelente iniciativa, protectora de la familia, absolutamente preventiva del consumo, se cuestiona.

Hay países en los que las discotecas para menores de 18 años funcionan en la tarde de los Sábados y Domingo de 14:00 a 20:00 horas y está prohibido vender bebidas alcohólicas en su interior en estos horarios. Habiendo visto muchas experiencias en diferentes países yo me pregunto ¿Por qué, si somos un país que copia comportamientos, no copiamos los positivos y con ello protegemos a nuestros hijos?, ¿Cuantos padres saben realmente donde o con quién está, su hijo o hija adolescente de 15 o 16 años, a las 4 de la mañana?, es realmente penoso pero con la "Ley del Avestruz" no funciona la prevención.

Examinemos otras cifras, Carabineros afirma que el 70% de los delitos son cometidos bajo la influencia del alcohol, el 50% de los detenidos son por alcohol. Investigaciones advierte que en 9 de cada 10 homicidios aclarados en nuestro país está la presencia de drogas o alcohol. En el último estudio de Paz Ciudadana se concluye que en los delitos de homicidio, el 59% de los homicidas y el 55% de las victimas, se encontraba bajo los efectos del alcohol. Una muerte causada por una persona que conduce en estado de ebriedad está tipificada como un Cuasi Delito, porque se supone que no hay intención de matar, pero un vehículo es un ARMA en manos de alguien que se encuentra en estado de ebriedad y ¿Para que portar un arma si no se está dispuesto a usarla? otra de nuestras paradojas, lo peor de todo es que como sociedad no queremos reconocerlo, ¿Donde están nuestros legisladores, los que nosotros como ciudadanos hemos elegido, los que en periodo de campañas prometen y prometen y a la hora de legislar permiten que los proyectos de ley duerman por años? ¡total ya fueron elegidos!. ¿Donde estamos nosotros como sociedad para exigirles que cumplan su función de servidores públicos?.

¿Y que pasa con el alcohol en las empresas?, sabemos largamente que el alcohol ha sido fuente de grandes pérdidas de dinero tanto de empresarios como de empleados y obreros por diferentes conceptos tales como:

 
  • Ausentismo laboral (San Lunes) Accidentes del trabajo
  • Desperdicio de material
  • Atrasos reiterados
  • Licencias médicas
  • Descuido del lugar de trabajo
  • Baja productividad, etc, etc, etc.
 

Podríamos hacer una larga lista, pero no es la finalidad del presente artículo, simplemente compartir que el 25% de los trabajadores del país bebe en exceso, por eso es importante que las empresas también tomen parte en la Prevención del consumo de drogas como de alcohol que también es una droga. Son importante los Programas Preventivos al interior de la empresa, definir políticas claras con relación al consumo de sus empleados, definir formas de ayuda a sus funcionarios, recordemos que en Estados Unidos se ha calculado que por cada dólar gastado en rehabilitar a un funcionario de la adicción a drogas o alcohol la empresa recupera 4 dólares, básicamente por:

  • Aumento de la producción
  • Compromiso por parte del empleado que está agradecido de su empresa que le tendió una mano cuando lo necesitó
  • Eliminación o baja sustancial de las licencias médicas
  • Aprovechamiento del material, etc.

También es importante que un empresario sepa que con el costo de rehabilitación, en el área privada, de un empleado financia un Programa de Prevención de un año en una empresa con 500 funcionarios, las cifras hablan por sí mismas pero ¿Por qué los empresarios no invierten en Prevención?, ¿ Por qué tanto miedo a mostrarse tal cual es?, el mundo de las imágenes nos corroe y permite que cada día aumente más el problema, señores empresarios no necesitamos tanta imagen, lo que necesitamos es un verdadero compromiso con quienes hacen posible que sus empresas puedan dar los beneficios que ustedes esperan, invertir en la persona y hacerlos crecer, además gran parte de esto está subvencionado por Cense y así y todo anualmente no se aprovechas millones de pesos que podrían ser utilizados mediante esta franquicia.

Preguntémonos, cuestionémonos, problematicémonos, esta es la única manera de crear conciencia en relación al tema preventivo y desarrollar verdaderas instancias, concretas, sin tanto bluf, hoy en día se habla mucho de drogas o alcohol pero se hace muy poco, como individuos, como sociedad, como país tenemos el deber de involucrarnos en nuestras problemáticas para juntos dar respuesta, este es el desafío, ¿Hasta donde cada uno de nosotros está dispuesto a aceptarlo, y hasta que punto estamos dispuestos a pagar el costo que significa el involucrarnos de verdad?, esta es la reflexión que deberíamos hacernos muy en conciencia.

 

 

 
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